domingo, 4 de diciembre de 2016

El ejercicio físico es fundamental para un buen desarrollo de nuestros hijos

*Entrada actualizada el 10 de febrero de 2017.

Los niños españoles practican menos ejercicio del que necesitan para tener un buen desarrollo físico y cerebral. Para que su desarrollo sea óptimo deben practicar un mínimo de sesenta minutos diarios de actividad física intensa y hasta varias horas diarias, limitando a máximo 2 horas/dia a actividades sedentarias (pantallas). Para consolidar lo que aprenden en la escuela lo mejor es... ¡moverse después de clase!: ir al parque, ir en bicicleta o patinete, correr, saltar.

En el caso de los adultos, la actividad física mínima que debe realizarse es de 2.5 horas semanales, de intensidad moderada (que nos permita hablar, pero no cantar) a 1.25 horas de actividad física intensa (que nos permita decir sólo unas pocas palabras, sin detenernos a recuperar el aliento). Pero toda actividad que realicemos, aunque sea menor, añadirá tiempo y salud a nuestra vida.

"De todos los factores que promueven el aprendizaje y la memoria, al igual que otras muchas facultades mentales, el ejercicio físico es el que podríamos considerar el más milagroso." Ignacio Morgado, catedrático de psicobiología

jueves, 3 de noviembre de 2016

La salud de nuestros hijos e hijas: alimentación saludable

* Contenidos actualizados el 17 de febrero de 2017.

"La primera, en la frente. Resulta que la pirámide alimentaria que todos habíamos aceptado como correcta ¡es un despropósito!"

Así lo expresa Aitor Sánchez, dietista-nutricionista y tecnólogo alimentario, apoyado en las nuevas evidencias científicas en materia de nutrición. Todo cambia. Y nosotros, como padres, que tenemos el deber de proteger el presente y el futuro de nuestros hijos, necesitamos fuentes de información fiables para hacer cambios en nuestros hábitos y en las rutinas familiares. Esta entrada os permitirá acceder a información actualizada, publicada por reconocidos y formados divulgadores, investigadores y formadores en materia de alimentación y nutrición y materiales audiovisuales para quienes prefieran esta vía.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Cómo ayudar a nuestros hijos e hijas en los estudios

Las familias tenemos una influencia determinante en el rendimiento académico y en la satisfacción vital de nuestros hijos. Las familias hacemos la diferencia, ¡también en secundaria!

"Desde factores directa o indirectamente relacionados con la familia se explica entre el 40 y el 75% del rendimiento académico de los escolares."

Ello nos ofrece la clave más poderosa que podemos ajustar para mejorar el rendimiento académico de nuestros hijos: nuestra vida cotidiana y aquello a lo que prestamos o no prestamos atención

Lo indicado no significa que si una niño o niña va mal es "culpa" de la familia. Significa que: si la familia tiene unas prácticas y cultura valoradas por la escuela, que dotan de ciertos recursos para seguir los estudios con garantías, que estimula ciertas prácticas (ejemplo: lectura) y pone límite a otras (ejemplo: pantallas, máx. 1/h al día en primaria) -entre otras acciones- que podemos poner en práctica, las oportunidades de tener una buena escolaridad y de permanecer en el sistema educativo más allá de la enseñanza obligatoria, aumentan. Y mucho.

lunes, 20 de junio de 2016

Cómo aprovechar las vacaciones y el tiempo de ocio para mejorar los aprendizajes



“Toda habilidad que no se practique durante tres meses, se deteriorará. Aquella habilidad que cultivemos, se desarrollará.
 
¡Llegan las vacaciones escolares! Y con ellas, las ganas de descansar: de los deberes, exámenes, madrugones y rígidos horarios… El descanso es necesario para nuestros hijos y también para el resto de la familia. Pero, ¿debemos hacer vacaciones de los aprendizajes? Rotundamente: NO. Debemos descansar, todos, de deberes y exámenes, pero no de aprender y de relacionar nuestra vida con lo que ellos aprenden en la escuela.

martes, 12 de enero de 2016

Cómo conseguir la participación de las familias en los centros: qué pueden hacer los docentes


"El compromiso de la familia con los logros y el bienestar de sus hijos mejora su rendimiento académico y su desarrollo emocional."




La participación y la implicación de las familias en la educación de los hijos y en la escuela, también incide en las escuelas: mejora el clima en ellas y en las aulas. Ello afecta a los docentes, que reducen su estrés y mejoran su bienestar emocional. En definitiva, con una eficaz implicación de las familias, mejora el rendimiento académico de los alumnos en un 30%. Del mismo modo, tener familias implicadas, también supone un impacto en el centro educativo. Ello supone que aquellos alumnos que se mueven en un nivel de suspenso pueden pasar a aprobar y aquellos alumnos que se sitúan en las zonas medias, pueden llegar a ser excelentes en sus notas. Más beneficios: en Estados Unidos se estima que el impacto económico en el centro educativo de cada familia implicada equivale a 1000$.  Hagan sus cálculos: la implicación nos beneficia a todos, de muchas formas.

Más de 40 años de investigaciones en todo el mundo, así lo demuestran.

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