jueves, 10 de mayo de 2012

La televisión y nuestros hijos


“Dedicar más de 60 minutos diarios a ver la televisión 
disminuye el rendimiento académico de los niños”

Ver televisión, ¿es o no es recomendable para nuestros hijos? Esta es una típica duda de las familias ante la televisión. La respuesta debe ser claramente contextualizada: no es lo mismo ver mucha que poca. No es lo mismo contemplar un reality show (telerrealidad), que contemplar un programa educativo. No es lo mismo que la vean solos a que la vean acompañados/as por nosotros. No es lo mismo una buena película que una película con dudosos y cuestionables planteamientos. No es lo mismo ver una televisión que nos utiliza como consumidores, que una televisión que colabora con nosotros, potenciando nuestra formación, espíritu crítico y libertad personal. Y así sucesivamente.Cuando niñas y niños dedican más de una hora al día a ver televisón dejan de hacer otras cosas más importantes para su vida emocional, para su formación humana y formativa y... ¡dejan de moverse!
 
   Según un estudio de Kantar Media sobre los hábitos televisivos de 15 países, en España los niños y jóvenes ven una media de más de tres horas de televisión al día. La crisis económica ha aumentado el tiempo que los niños dedican a la televisión, aumentando todavía más en las clases económicas desfavorecidas. En cambio, en las clases sociales altas, el consumo de televisión ha disminuido en una hora diaria. La brecha entre las clases sociales se amplía de muy diversas formas. Dedicar más tiempo del recomendable a ver la televisión resta tiempo a hacer actividades enriquecedoras e interfiere en la interacción con la familia. Supone otras limitaciones, como educar de forma distorsionada y limitadora respecto al uso del tiempo libre. Demasiada televisión también inhibe la realización de actividad física, con lo cual aumenta el riesgo de obesidad y otras patologías relacionadas con la falta de ejercicio. Y, lo más importante: limita el tiempo que debe ser destinado al juego, la relación con la familia, el cuidado del vínculo con otras personas, la formación personal y el cultivo de la creatividad. La televisión sin control expone a nuestros hijos a peligros de los cuales debemos protegerles.

Uno de los peligros más importantes y ante el cual están desprotegidos es la publicidad televisiva, la cual hace servir todo tipo de estrategias para llegar a nuestros hijos. Si analizamos lo que la publicidad les propone, la mayor parte del tiempo supone consumir a un ritmo superior al deseable en el hogar y, lo peor de todo: se publicitan productos contrarios a sus intereses y los nuestros. Un ejemplo de ello son las cantidades ingentes de alimentos procesados, muy poco recomendables para la salud. En el momento actual niños, adolescentes y jóvenes son el objetivo de una sociedad que busca consumidores, potenciales compradores a los que hay que seducir: se busca conseguir que deseen comprar, a veces, a cualquier precio. Esta sociedad, basada en el consumo sin límites transmite unos determinados valores ante los que las familias debemos posicionarnos: ¿acepto lo que me exponen o lo cuestiono? Quienes, desde luego, tienen pocas opciones para escoger de una manera crítica y pocos recursos para protegerse del acoso de la publicidad de los anuncios y de la publicidad subliminal de los programas de televisión son los menores:, nuestros hijos. El consumo ilimitado es imposible y confundir la felicidad con el consumo es un error vital. Los diversos canales de televisión no son ni lo responsables ni lo éticos que deberían ser, pues su principal objetivo es la audiencia y estar en primera línea. Ese objetivo es incompatible con ofrecer lo que nuestros hijos necesitan. Por ello, son sometidos a determinados y limitados controles para proteger los derechos de los niños. Por esa misma razón,  no existe mejor control que el que podemos ejercer los padres desde el hogar.

Aspectos positivos de la televisión. Tiene muchos, pero en la dosis adecuada. Debemos elegir en la medida de lo posible, debemos programar qué queremos ver y qué conviene a nuestros pequeños. Existen cadenas nacionales que no emiten anuncios, como la primera y la 2, de Televisión Española. También tenemos a nuestra disposición magníficos programas, series y películas de gran valor educativo que podemos disfrutar y compartir en familia. Es recomendable que se dedique un máximo de UNA HORA AL DÍA a ver la televisión. Para poder ver la televisón que queremos y a la hora que queremos, tenemos a nuestra disposición diversos recursos: ver la televisón a la carta, a través del ordenador, conectar la televisión adaptando los puertos de salida del ordenador a la pantalla de televisión, gravar los programas que nos interesen, etc. Un uso positivo, intencional y educativo de la televisión puede convertirse en un medio sano de entretenimiento, nos brinda una ocasión para hacer una actividad en familia y es un medio eficaz para estimular y complementar la educación de nuestros hijos.

Algunas recomendaciones para mejorar el uso de la televisión 
  • Eviten que los niños vean más de una hora al día de televisión.
  • Es saludable y recomendable que la televisión esté apagada durante las comidas o en las reuniones familiares.
  • Eviten contradicciones entre los adultos a la hora de utilizar la televisión: pacten al respecto.
  • Para los abuelos amantes de la televisión. Actualmente, muchos abuelos cuidan de sus nietos mientras los padres trabajan. Esto está suponiendo que muchos niños pasen gran cantidad de horas viendo televisión y, además, una televisión poco alimenticia, e incluso destructiva para una buena formación personal, ya que distorsiona su visión de la realidad. Si están saturados de cuidar a sus nietos y necesitan sus propios espacios, hablen con sus hijos. Pero es fundamental priorizar la salud y buena formación de los niños, por encima de los intereses de todos nosotros, los adultos. 
Ante las dudas, muchas familias están optando por eliminar la televisión de los hogares. Valorando los pros y los contras, están accediendo a otro tipo de contenidos audiovisuales, básicamente vía internet. Una de las grandes ventajas es la liberación de horas de las que ahora dispone la familia y una mejora en las horas de descanso, ya que la televisión no condiciona la hora de irse a dormir.

El debate está servido: y usted, ¿qué opina?

A continuación, y en una entrada a parte de este blog,  reproduzco los 27 consejos prácticos para ver la televisión en familia que propone FEDEPADRE (organización chilena de padres). El fin es el de promover el uso positivo de la Televisión. El texto está adaptado a los vocablos españoles que utilizamos habitualmente.

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